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lunes, 27 de agosto de 2012

MIENTRAS LA TEMPESTAD VA A MAR ABIERTO


por CLAUDIO MADAIRES
claudio.madaires@gmail.com



Noche de gran tormenta y yo despierto.
He delirado un sueño hasta hace poco.
Serán las tres; y, si no me equivoco,
la inmensa tempestad va a mar abierto.

Mientras durmiendo, libre como un loco,
fantaseaba un destino sin un puerto:
nadaba estando vivo, habiendo muerto...
Con faro de razón ahora enfoco.

La Ansiedad abre espacios imposibles
en mares de color eterno verde;
mas todo es como oleaje de Ilusión.

Ya en vigilia de escenarios tangibles,
mi mente rescatada no se pierde
en los naufragios de mi corazón.


© Claudio Madaires, de su libro Chaturanga

viernes, 20 de enero de 2012

EN VEZ DE TAN PROFUNDO CORAZÓN

por CLAUDIO MADAIRES
claudio.madaires@gmail.com


Fracaso del ingenuo corazón
hinchado a reventar en sentimiento.

Tanto tanto sufro,
por este otro fracaso,
que, si tuviera un órgano robot
en vez de tan profundo corazón...

Me arrancaría,
bajo riesgo de autopsia prematura,
este músculo que cabe entre dos manos,
palpitando en mi contra sin piedad...

¡Qué gran desilusión!...

Tal vez sea mejor la placidez
de la amnesia total,
tras indolora autopsia prematura...


© CLAUDIO MADAIRES. De su libro Donde los amantes no se atreven


lunes, 15 de agosto de 2011

EL RELOJ DE LAS LÁGRIMAS DE ARENA

A John Dowland


Hay cosas admirables, Universo,
en muchas de tus vivas creaciones;
aunque Lo Bueno en ti sufra un reverso.

Escucho melancólicas canciones
del siglo XVII; escribo rimas.
De Dowland al laúd hay vibraciones.

Primavera en la tierra, y en las cimas,
nubes de temporal y viento fuerte.
Has mezclado, Universo, mal los climas.

Y has creado la Vida con la Muerte,
¿tal vez porque, Universo, estás muy viejo?
¿Tal vez porque la Antípoda divierte?...

Sin ansia ni egoísmo, así te dejo
con calma confortable, pues mi mundo
es mi sombra del tuyo ante un espejo.

¿Darás sueño sin sueños? Si me fundo
tierra abajo con la materia hermana,
no harás sino mostrarte en lo Profundo.

Angustia, odio, la miseria insana,
los éxtasis del arte y del amor...
He visto cuanto ve la mente humana.

Si otra vida, doble será el dolor.
Tuve, con cuatro décadas, bastante.
Ya no busco consuelo en ti, Hacedor.

Ni el regazo de madre ni de amante
ensuciaré con lágrimas de arena,
cual de reloj quebrado hace un instante.

Hoy pretendo un laúd, para cadena
de una música idéntica a mi verso;
y este imposible es cuanto aún me apena.


© Claudio Madaires



NOTA: Este poema, rimado a la manera del Dante de la Commedia, fue creado mientras oía grabaciones de obras para laúd de John Dowland.

sábado, 13 de agosto de 2011

LA LECCIÓN DE ANATOMÍA


When I am dead, and Doctors know not why...

John Donne, The Damp


Cuando expire mi cuerpo y los doctores
cuestionen por las causas del deceso;
cuando sea cadáver, carne, hueso,
y el bisturí penetre sin pudores;

cuando exploren mis vísceras, mi seso,
mi frío corazón con pormenores,
y nieguen que funciones superiores
sobrevivan si nada queda ileso...

¿Durará un libro mío en la memoria
de al menos una mente del futuro,
o mera anatomía habré dejado?

¿Se olvidarán mis versos y mi historia?...
El porvenir de un libro es inseguro
tras la autopsia del cuerpo abandonado.



© Claudio Madaires

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