Archivo del blog
-
►
2012
(9)
- ► septiembre (1)
Translate
Mostrando entradas con la etiqueta ÍNDICE DE AMORES PROHIBIDOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ÍNDICE DE AMORES PROHIBIDOS. Mostrar todas las entradas
lunes, 18 de febrero de 2013
DESEO DE AMOR (Soneto de amor)
por CLAUDIO MADAIRES
claudio.madaires@gmail.com
Alucinando he visto ocasos rojos,
y espejismo de esfinge cual gatuna
en su mirada en eco de la Luna,
tras el color verdoso de tus ojos.
Sentí felicidad por una cuna;
pero virgen negabas con sonrojos...
Y luego tuve angustia por cerrojos
que a la luz impedían voz alguna...
Tras el Adiós, amada, ansío verte;
por ello la esperanza siempre anida
de trascender el polvo de lo inerte.
Soñando dulce Aurora compartida,
no temamos venganza de la muerte
en deseo de amor de eterna vida.
© 1985-2013 CAGB "Claudio Madaires". De su libro Poemas de amor prohibido 2013
ÚNICO AMOR (Sonetos de amor prohibido)
por CLAUDIO MADAIRES
claudio.madaires@gmail.com
Eres mi único amor: te lo confieso
ahora que estás lejos; porque insiste
el corazón en darse y hasta el hueso.
¡Sin ti a mi lado, estoy peor que triste!
Aunque estarás muy pronto de regreso,
estoy en el café donde me diste
—aquella vez primera— el dulce beso
que último no fue me prometiste.
Como en intenso invierno mal se siente
el corazón en plena primavera,
si invisible a la vista el ser que amamos.
¡Éste es mi corazón, tan transparente
que, frágil cual cristal, lo destruyera
saber que no vendrá la que adoramos!
© 1985-2013 CAGB "Claudio Madaires". De su libro Poemas de amor 2013
viernes, 13 de abril de 2012
POR OJOS DE MUJERES COMO TÚ
por CLAUDIO MADAIRES
claudio.madaires@gmail.com
Acariciando esta tarde mi derecha,
«de pianista es tu mano» has elogiado,
ingenua tu pasión encantadora.
Largos como de cinco octavas
los dedos de esa mano:
útiles para el Liszt
de tu blanco y sensible y caro piano.
Pero tengo otra mano
—la mano sinvergüenza—,
que busca lenta, ávida, corrupta,
con odiosa y adulta impunidad,
tus entregadas vísceras eróticas.
Esta mano, la izquierda,
te iniciará, sutil,
a un impúdico juego destructivo:
Porque sé, por antigua mi experiencia,
que así estrangulará el posible amor
que podría en mi contra subyugarme.
Porque aún no lo sabes por edad:
Soy hombre subyugable
por ojos de mujeres como tú.
© CLAUDIO MADAIRES (CAGB). De su libro Donde los amantes no se atreven
claudio.madaires@gmail.com
Acariciando esta tarde mi derecha,
«de pianista es tu mano» has elogiado,
ingenua tu pasión encantadora.
Largos como de cinco octavas
los dedos de esa mano:
útiles para el Liszt
de tu blanco y sensible y caro piano.
Pero tengo otra mano
—la mano sinvergüenza—,
que busca lenta, ávida, corrupta,
con odiosa y adulta impunidad,
tus entregadas vísceras eróticas.
Esta mano, la izquierda,
te iniciará, sutil,
a un impúdico juego destructivo:
Porque sé, por antigua mi experiencia,
que así estrangulará el posible amor
que podría en mi contra subyugarme.
Porque aún no lo sabes por edad:
Soy hombre subyugable
por ojos de mujeres como tú.
© CLAUDIO MADAIRES (CAGB). De su libro Donde los amantes no se atreven
Suscribirse a:
Entradas (Atom)